
Y entonces, mientras te debatías entre lo correcto y lo indebido, aprovechándome de ese momento de duda que abate a cualquier pecador, te tomé. Poco a poco desnuda, cayendo sobre mi cama.
Sintiendo el placer de lo incorrecto me miraste, temiendo arrepentirte algún dia, mas no ahora. Sabiendo que lo prohibido es la ambrosía del humano mortal, incorrecto, equívoco, aleatorio. Sumergiéndote en el mar de placeres que solo las endorfinas podrían explicar.
Tu cuerpo sin notarlo ya estaba al lado mio, desnudo, entregado. Te ignoré, sabiendo que cada segundo en que lo hacía, la tensión aumentaba más y más. Simulé que podría negarme, frenarte...Nunca siquiera pensé en hacerlo. Sumida en la ceguera del calor no aguantaste. Yo no quise siquiera intentarlo.
El sufrimiento de ese momento en el cual todo es placer. Tu piel estirandose, cada centimetro siendo tocado, besado, lamido, mordido. Tu cuerpo moviéndose bajo el mio, resbalándo ya por la transpiración. Todo resumido en un solo punto, dentro del cual estabas tu...y yo.
A cada empujón mio solo abrias la boca, como si te faltase el aire entre tanto placer, entre tanto calor, tanta pasión, tanta violencia... Y así como empezó, terminaba, poco a poco se acercó el fin, hasta terminar de manera violenta, gritada.
Prendí un cigarrillo, placer culpable, final clichè, sabor incomparable. Y asi como yo te ignoré en un principio...tu me ignoraste ahora...con todo el amor, con todo el placer, con toda la adoración del mundo...
Fue incorrecto, Fue Perfecto..

Historia de un Amor Violentado por el Placer
PbX the Lager Ale


